El equipo de fútbol St. Pauli. Toda una institución de Hamburgo.

Es posible que nunca hayas oído hablar del St. Pauli y seguramente que, de entrada, te parezca que un equipo de fútbol y un viaje no tienen mucho que ver. Pero si piensas en la cantidad de gente que visita el Santiago Bernabéu en Madrid, el césped del Camp Nou en Barcelona o en quienes no pueden pasar sin pisar Old Trafford, “el teatro de los sueños”, cuando van a Manchester, ya no te parecerá tan raro.

Hamburgo es la segunda ciudad con más habitantes de Alemania después de Berlín, y su puerto es uno de los más importantes de Europa. Una ciudad conocida por su vida nocturna, sus museos, sus contrastes arquitectónicos y por el carácter tolerante de sus gentes. Y si hay un símbolo de la ciudad que concentra esta mezcla de ética y conciencia con diversión y buen rollo, es el St. Pauli. Sí, un equipo que está en la segunda división de la liga alemana.

Esta ciudad en la que, lógicamente, no puedes dejar de probar el pescado, encuentras literalmente de todo. Cultura, fiesta, deporte, diseño, gastronomía, historia… sea cual sea tu interés, merece la pena visitar Hamburgo. Y tanto si te gusta el fútbol como si no, tienes que conocer la historia de este club de fútbol y el barrio que le da nombre.

El barrio de Sankt Pauli, también conocido como el Kiez, es donde se encuentra el barrio rojo de Hamburgo y la zona donde se concentra la vida nocturna de la ciudad. Se caracteriza por ser un área multicultural en la que conviven con naturalidad bohemios y artistas con gente humilde de clase trabajadora. Al mismo tiempo que es la zona de fiesta de Hamburgo, llena de bares, clubs y restaurantes alrededor de su calle principal, Reeperbahn, también es el epicentro de su vida cultural, donde encontrarás un gran número de teatros, librerías o tiendas de discos y exhibiciones de arte. Los Beatles vivieron en este barrio y tienen una plaza con su nombre.

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Fuente: Pixabay

El equipo de fútbol de St. Pauli, fundado en 1910, es todo un símbolo del ambiente que se desprende del barrio. Lo importante no es tanto triunfar, sino vivir y dejar vivir, cuidar de uno mismo y de los demás. El St. Pauli nunca ha ganado ningún título y, aunque ha militado en la Bundesliga, ahora está en la segunda división. Sin embargo, es uno de los clubes más conocidos y con más seguidores fuera de sus fronteras.

Su afición ha sido pionera en muchos aspectos. Se han declarado abiertamente en contra de cualquier tipo de violencia o discriminación; hace unos años salieron en las noticias por desplegar la bandera multicolor en apoyo al colectivo LGTB. Su equipo es relativamente modesto, pero sus actos les han convertido en una de las aficiones más respetadas, tanto dentro como fuera del fútbol. Su símbolo es una calavera de pirata.

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Fuente: Wikimedia

El estadio del St. Pauli, el Millerntor, está decorado con grafitis y da nombre a un colectivo artístico que, entre otras cosas, organiza conciertos con fines benéficos. En la misma zona se puede encontrar el edificio portuario, construido a principios del siglo XX con roca volcánica, que es una de las principales atracciones turísticas de Hamburgo.

Los días de partido del St. Pauli son como una fiesta en el barrio. Si te encuentras con sus aficionados verás que no dejan de cantan y animar también en la calle. En definitiva, St. Pauli es mucho más que un club de fútbol. El diario británico The Guardian incluyó el barrio de St. Pauli entre los cinco mejores sitios para vivir, y los periodistas españoles Carles Viñas y Nacho Parras incluso le han dedicado un libro entero a su equipo de fútbol.

En Hamburgo, además de fútbol y del St. Pauli, encontrarás mucha más oferta para los amantes del deporte, tanto si te gusta verlo como practicarlo. En la Cyclassics Bicycle Races se juntan miles ciclistas profesionales y amateurs para recorrer las calles de la ciudad, y también puedes participar en la maratón HASPA Marathon. Hamburgo es una de las sedes del Mundial de Triatlón y de los torneos del circuito ATP de tenis, y recientemente se ha unido también el póquer con el PokerStars Festival, donde se reúnen los mejores jugadores europeos.

Wasserschloss in der Speicherstadt; aufgenommen von der Poggenmühlenbrücke; links: Holländischbrookfleetbrücke, rechts: Wandrahmsfleetbrücke

Fuente: Wikimedia

St. Pauli, el barrio y el equipo, son motivo más que suficiente para que visites Hamburgo, pero el resto de la ciudad tampoco te defraudará. Es fácil llegar y moverse por allí, es relativamente económica y sin duda tiene mucho que ofrecer. Sólo tienes que ir y disfrutar.

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