Beguinaje o Beaterio de Brujas. Un remanso de paz en Brujas.

El Beguinaje o Beaterio de Brujas es uno de los lugares más relajante de Brujas, un remanso de paz dentro de una ciudad tomada por los turistas y un lugar, por cierto, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad junto a otros beaterios y beguinajes flamencos.

Pero antes de comentaros donde está el Beaterio de Brujas y como es, quisiera comentaros qué eran los beaterios, una institución que en Flandes tuvo bastante arraigo durante la Edad Media.

¿Qué eran los Beaterios o Beguinajes?

Los beaterios o beguinajes eran unas estructuras que asociaban mujeres cristianas con vocación de servicio a enfermos y desamparados. Vivían en unas construcciones llamadas beaterios y estaban obligadas a obedecer una serie de órdenes que las acercaba a los mandatos monásticos. Entre ellos, estaban incluidos, generalmente, los de austeridad y castidad. Sin embargo, estas mujeres no eran exactamente religiosas y podían abandonar el beaterio en cualquier momento. Además, no se debían a ninguna orden religiosa que funcionara como casa madre, de manera que cada una disponía de autonomía para ordenar sus propias reglas internas.

Una característica de los beguinajes o beaterios es que debían ser autónomos, de manera que más allá de orar y servir a Cristo en la ayuda a pobres y desamparados solían realizar algunos trabajos que les procuraran el sustento de la comunidad.

Como explicaba, las comunidades de beguinas solían vivir de forma austera, en conglomerados de pequeñas viviendas que podían ser semejantes a monasterios, aunque en realidad no lo eran. A menudo, estos beguinajes se situaban cerca de hospitales u hospicios, que solían ser los lugares donde desempeñaban su función.

Los beguinajes como el de Brujas son típicos de Flandes, de donde se sabe que tiene el origen, aunque posteriormente se expandieron por buena parte de Europa.

El Beaterio o Beguinaje de Brujas.

Encontramos el Beguinaje de Brujas en una zona tranquila y sosegada, algo apartada del centro histórico. Se fundo a mediados del siglo XIII y estaba rodeado de un pequeño foso que, a modo de muralla, lo aislaba del resto de ciudad.

Poco debe haber cambiado de como era este beaterio de Brujas hace unos siglos de como es ahora. Un lugar tranquilo, con una treintena de pequeñas casitas de color blanco de dos o tres pisos. Normalmente con una fachada que termina de forma triangular como es habitual por estas latitudes. Las viviendas están dispuestas de forma cuadrangular dejando un espacio en el centro, a modo de patio central o placita, con césped y varios árboles. Un lugar ciertamente bucólico. La mayoría de estas casitas fueron construidas a partir del oiglo XVI, de manera que pese a no ser las originales del siglo XVI sí que tienen mucha importancia histórica.

Hay que tener en cuenta, sin embargo, que en el momento de mayor apogeo del beguinaje de Brujas, en el siglo XVI, la superficie que ocupaba era bastante mayor a la actual. Incluía un iglesia con párroco propio e, incluso, con cinco vicarios asistentes. Aun ahora se puede visitar la iglesia gótica del beaterio de Brujas aunque esta no es la primera que se alzó, pues fue construida en 1604 sustituyendo la iglesia románica que sucumbió en un incendio. La actual iglesia está dedicada a Santa Isabel.

Donde está el Beaterio de Brujas.

El Beaterio de Brujas se encuentra fuera del centro histórico medieval de Brujas. Sin embargo, tratándose Brujas de una pequeña ciudad, podemos encontrar el beguinaje de Brujas a solo 10 minutos andando desde la Grote Markt y a medio camino desde la estación de trenes al centro histórico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *