Monasterio de Strahov de Praga. La joya oculta de Praga.

El Monasterio de Strahov de Praga es una de estas joyas de la capital checa que, por no encontrarse en el centro de la ciudad histórica, puede quedar olvidada en una primera visita a Praga.

Sería, una pena, porque el Monasterio de Strahov de Praga, que se sitúa a un kilómetro de la entrada al Castillo de Praga, es ua precioso cenobio del siglo XII que alberga algunas salas de auténtica impresión, como comentaré posteriormente.

La fundación del Monasterio de Strahov de Praga se debe al obispo de Olomouc, indřich Zdík, quien peregrinó a Tierra Santa en 1138. A su regreso, el obispo en cuestión se mostró decidido a fundar un monasterio en la ciudad de Praga, capital de Bohemia, contando para ello con el apoyo tanto del mismo obispo de Praga como de los duques de Bohemia. La orden que finalmente ocupo el lugar fue la de la Cándida y Canónica Orden Premonstratenses, cuyo origen se debe a Norberto de Xanten, santo de origen alemán fundador de la orden que, por este motivo, es conocida también como Orden de los Norbertinos.

El Monasterio de Strahov de Praga se funda, finalmente, en 1143 y son los monjes procedentes de Steinfeld, también en Alemania, quienes lo ocuparán y se encargarán de su desarrollo. Sin embargo, poco queda de aquel primer cenobio de madera, puesto que con los años fueron construyéndose más y más dependencias, ya en piedra, hasta que a mediados del siglo XIII casi sucumbe por completo a un incendio. Es entonces cuando el Monasterio de Strahov de Praga debe renovarse, de manera que la práctica totalidad de lo que actualmente tenemos la oportunidad de admirar es posterior a aquella primera fundación.

Monasterio de Strahov 1

crédito de la foto

La Basílica y las bibliotecas del Monasterio de Strahov de Praga.

La Basílica y, sobretodo, las dos salas de la biblioteca son lo que han hecho realmente famoso al Monasterio de Strahov de Praga. La iglesia, dedicada a la Asunción de la Virgen, es un bello ejemplo del barroco checo, que tanto abunda en la ciudad como tenemos la oportunidad de conocer al recorrer la Ciudad Vieja de Praga. San Norberto, el fundador de la orden, fue enterrado en esta iglesia, lo que da fe de la importancia que tuvo el cenobio para la Orden Norbertiana desde los primeros años de su fundación. En la iglesia se conserva también un órgano que fue tocado por Mozart en varias de sus visitas a la capital checa. Esta iglesia fue construida entre 1742 y 1758. No hay que perderse los frescos del techo, que relatan la vida de la virgen.

Sin embargo, la verdadera joya del Monasterio de Strahov de Praga es su maravillosa biblioteca. Si ya dijimos que en Praga podemos encontrar una de las bibliotecas más bonitas del mundo, la del Klementinum, sería una pena no poder disfrutar también de las Salas Teológica y Filosófica de este monasterio.

La Sala Teológica Biblioteca del Monasterio de Starhov fue construida a partir del siglo XVII, también en estilo barroco e impresiona tanto por su decoración extrema, con múltiples frescos que decoran casi por completo los techos como por los tesoros literarios que conserva con unos 200.000 libros. Varios globos terráqueos decoran la sala.

La segunda de las salas es conocida como Sala Filosófica y es algo posterior a la primera, del siglo XVIII. Sin embargo, no es menos interesante y espectacular pues. Se trata de una biblioteca de dos pisos, también profusamente decorada con frescos.

Solo por la posibilidad de visitar su maravillosa biblioteca, acercarse al Monasterio de Strahov de Praga merece la pena.

Si queréis saber más sobre Praga, en este caso sobre la Ciudad Vieja, podéis pasaros por el blog Humildad Mochilera.

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