Que ver en el Barrio Rojo de Ámsterdam

El Barrio Rojo de Ámsterdam se ha convertido en una de las atracciones turísticas de la capital holandesa. No es raro, pues, que muchos de los turistas se acerquen hasta el Barrio Rojo de Ámsterdam para conocer su ambiente, ya sea o no con la intención de hacer uso se los múltiples prostíbulos del barrio que, como ya sabéis, no deja de ser el motivo principal del lugar.

Conocida es la mentalidad abierta de los holandeses e, incluso, del respeto y creencias que tienen para con los demás ciudadanos. Algunos aspectos que en la mayoría de lugares de Europa estarían mal vistos, como la existencia de los coffee shops o la de un barrio de prostitución en el mismísimo centro de la ciudad, en Ámsterdam está perfectamente contemplado y tolerado.

Donde está el Barrio Rojo de Ámsterdam

Como explicaba, el Barrio Rojo de Ámsterdam está en el meollo de la capital holandesa. Si subimos desde la Estación Central de Ámsterdam en dirección a la Plaza Dam (donde se ubica el Palacio Real y que se puede considerar el centro de la ciudad) por la Avenida Damrak, solo hay tomar alguna de las calles perpendiculares a esta, a mano izquierda, para llegar, en menos de cinco minuto al Barrio Rojo de Ámsterdam.

En cierta manera, el barrio se dispone a ambos lados del canal Achterburgwal. Sin embargo, más allá de esta larga calle, podremos encontrar distintas ramificaciones en las callejuelas que salen de sus laterales.

Barrio Rojo de Ámsterdam

Que ver en el Barrio Rojo de Ámsterdam

Pues, sobretodo, prostíbulos. Que los hay a decenas. La particularidad, sin embargo, es que las chicas estás expuestas en las ventanas, con luces rojizas de fondo, en ropa interior o lencería y haciendo gala de sus mejores galas a fin de atraer clientes.

Según se explica en todas las guíaas, las trabajadoras sexuales del Barrio Rojo de Ámsterdam tributan por su trabajo, como cualquier otro trabajador, y pasan estrictos controles de seguridad.  En principio, la trata de blancas está estrictamente prohibida en Holanda, de manera que las chicas alquilan por horas el reducido espacio que queda tras la ventana o puerta (que no deja de ser el escaparate) y trabajan como autónomas.

Más allá de los prostíbulos que es lo que más llama la atención en el Barrio Rojo de Ámsterdam, también podemos encontrar aquí otros locales, casi siempre en relación a la industria del sexo. En este sentido en habitual con cruzarse con sex shops, es decir tiendas donde se vende todo tipo de material en relación al sexo, e incluso un museo erótico (uno de los varios que se encuentran en Ámsterdam).

También encontraréis en este Barrio Rojo de Ámsterdam varios lugares de streptease e, incluso, de cabinas donde poder disfrutar de sesiones privadas de sexo para los voyeurs.

Por último, al igual que en otros barrios de Ámsterdam, en el Barrio Rojo de Ámsterdam también podéis encontrar algunos coffee shops, donde la venta y consumición de marihuana está perfectamente establecida.

¿Es peligroso visitar el Barrio Rojo de Ámsterdam?

En principio, visitar el Barrio Rojo de Ámsterdam no es peligroso. O no más que cualquier barrio de gran ciudad donde se producen ciertas aglomeraciones. Es decir, no está de mal ir con un poco de cuidado con los carteristas, que los hay.

Por otra parte, hay que saber que a las trabajadoras del sexo no les gusta para nada que les tiren fotografías.

Hay una oferta que permite recorrer el Barrio Rojo de Ámsterdam de la mano de un guía en español y, además, se realiza un trayecto en barco por los canales de Ámsterdam. El tour tiene una duración de 3 horas y permite alternar el bello paseo por los canales de Ámsterdam con la visita, con guía incluido, del Barrio Rojo de Ámsterdam. Aquí podéis mirar la oferta y contratarla.

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