Santa Croce de Florencia. El panteón de las glorias italianas.

La Santa Croce de Florencia es una de las iglesias más importantes de la capital de la Toscana italiana y una de las visitas turísticas más comunes para los millones de viajeros que visitan año tras año Florencia.

Ya existía en el actual emplazamiento de la Santa Croce una antigua iglesia franciscana. Sin embargo, a finales del siglo XIII se decide construir un templo de mayores dimensiones y que pueda competir en tamaño y grandeza con la iglesia de los dominicos, Santa María Novella. El arquitecto florentino Arnolfo di Cambio (el mismo al que se le atribuyen los diseños de la Catedral de Florencia) fue el propuesto para diseñar el proyecto e iniciar sus obras, aunque estas no se terminarían (aunque no a fachada) hasta el siglo XV. La iglesia de la Santa Croce fue consagrada en el año 1444. Pese a ello, las obras no se darían completamente por finalizadas hasta la segunda mitad del siglo XIX, cuando fue añadida la fachada neogótica.

La Santa Croce de Florencia, algo más que una iglesia.

La iglesia de la Santa Croce de Florencia fue, desde los primeros siglos de su existencia, algo más que una iglesia. Se trató de algo así como de un lugar de encuentro de artistas, teólogos, políticos y filósofos. Los franciscanos de la Santa Croce de Florencia, con su habitual hospitalidad, dieron cobijo a algunos de los hombres más famosos del firmamento religioso de la edad media como el monje portugués Antonio (que pasó a la historia como San Antonio de Padua) o San Luis de Anjou. No solo fue lugar de paso de importantes religiosos de la antigüedad si no que la Santa Croce de Florencia se convirtió en el lugar elegido como retiro para algunos de los Papas como Sixto IV, Eugenio IV, León X o Clemente IV.

Finalmente, no hay que olvidar que algunas de las figuras más importantes de la Historia de Florencia encontraron su lugar de reposo en esta iglesia florentina, que actúa a modo de gran panteón de las glorias italianas.

Y comentar una pequeña anécdota: se cuenta que fue en la Santa Croce de Florencia donde el escritor francés Stendhal sufrió los famosos desmayos que dieron lugar a lo que es conocido a Síndrome de Stendhal y se asocian a las alteraciones psicosomáticas que uno sufre al enfrentarse a tanta belleza.

Visita a la Basílica de la Santa Croce de Florencia. ¿Quién está enterrado en la Santa Croce?

Antes de entrar al interior de la Santa Croce nos fijamos en la fachada. Se trata de una fachada bastante posterior al resto del edificio, pues no se completó hasta el siglo XIX. Eso sí, el estilo respeta al del resto del templo y al del gótico toscano (y en concreto, el florentino). En este sentido, se trata de una fachada neogótica, construida en mármol de distintos colores, con tres frontones triangulares (el central más alto que los laterales).

Se trata de un templo de planta basilical y tres naves, de estilo gótico pero con tintes renacentistas y construida en ladrillo y mármol toscano. La basílica de la Santa Croce se Florencia se convirtió en taller de algunos de los artistas más importantes del gótico y el renacimiento florentino. De esta forma podemos encontrar aquí obras de artistas de la importancia de Giotto, Donatello, Brunelleschi, Vasari, Ghiberti o Canova.

 

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