TORRE DE BELÉM. Visita al símbolo de Lisboa.

La Torre de Belém es el símbolo de Lisboa, como pueda serlo el Big Ben de Londres o la Puerta de Brandenburgo en Berlín. Se trata de uno de los ejemplos más importantes del estilo conocido como Arte Manuelino, que se da a finales del gótico, coincidiendo en la época con el Gótico Isabelino de la corona de Castilla.

La Torre de Belém es uno de los motivos de visita más importantes del Barrio de Belem, junto al Monumento de los Descubrimientos, el Monasterio de los Jerónimos o la Confiteria pasteis de Belém, célebre por la elaboración de sus famosos pasteles.

La Torre de Belém y el Gótico Manuelino

El Gótico Manuelino se trata de un estilo mucho más evolucionado y apartado de la inicial austeridad del primer gótico y que se desarrolla durante el reinado de Manuel I de Portugal, del que toma su nombre. La ornamentación en el Gótico Manuelino se hace mucho más exuberante con predominio de los motivos marinos que hacen referencia a la época de mayor esplendor de la corona lusitana, la Época de los Descubrimientos. Abundantes elementos naturalistas son los utilizados en el Gótico Manuelino, tales como algas y corales o alcachofas, granadas y piñas. Sin embargo, también estarán presentes los símbolos nacionales como el escudo, la esfera armilar o astrolabio esférico y la Cruz de la Orden de Cristo, emblema empleado por todos los navíos que surcaron los océanos en busca de nuevas latitudes.

Construcción de la Torre de Belém.

La Torre de Belém es construida a partir de 1514, cuando el citado Manuel I era el monarca de Portugal, siendo contemporáneo del no menos destacado Monasterio de los Jerónimos, otra de las joyas del Gótico Manuelino y, como la Torre, Patrimonio de la Humanidad.

La Torre de Belém (o torre de Belén) servía de algo así como faro receptor de los grandes buques que regresaban a Lisboa tras su periplo oceánico. Su interior es mucho más austero que la decoración exterior, mucho más esplendorosa. En realidad, sus sótanos llegaron a ser utilizados como cárcel.

Los motivos ornamentales, como hemos comentado, son los habituales del Gótico Manuelino. No faltan las esferas armilares, los escudos, la citada Orden de Cristo y elementos que hacen referencia a los países descubiertos o conquistados por los lusitanos, como por ejemplo, el rinoceronte. No hay que olvidar que el poder portugués se extendía no solo por América y Ásia, si no también por África.

Sin embargo, la torre de Belém, que en cierta manera puede copiar el diseño básico de una torre de homenaje de cualquier castillo medieval, tiene también sus  semejanzas con lo que vendría a ser una fortaleza, como lo atestiguan las garitas situadas en sus ángulos, las almenas o las aberturas que serían utilizadas para las cañoneras.

la Torre de Belem desempeñó distintas funciones a lo largo de la historia, ya fueran las de faro, prisión o centro aduanero.

Precio de visita de la torre de Belem.

Adultos: 6€
Hay varias reducciones para niños,  familias y mayores de 65 años.

También existen varias gratuidades como para los menores de 12 años o los desempleados. El primer domingo de cada mes es también gratuito.

Existe un billete conjunto con el Monasterio de los Jerónimos que tiene un coste de 12€.

 

Como llegar a la Torre de Belem.

La Torre de Belem se localiza en el Barrio de Belem. La mejor manera de llegar allí es con el tranvía (línea 15) o con el tren (línea Cascáis).

2 thoughts on “TORRE DE BELÉM. Visita al símbolo de Lisboa.

  • 10 octubre, 2016 en 11:08
    Permalink

    La Torre de Belem preciosa, así como su entorno.
    Estuvimos allí el pasado sábado 8-10-16 y el guarda que dá paso a la subida interior de la Torre, después de que había carteles que informaban que la última subida era a las 17,00h y habiendo una cola de 150 personas esperando desde las 16,15h ( tres cuartos de hora a pleno sol) sale y dice que no entra mas nadie, que si entrábamos no se podría ir a su hora.
    Nos indignamos, personalmente subí hasta el punto de control y me negué a marchar después de la espera, este “señor”, me empujó, me agredió forcejeando conmigo e intentó con su cuerpo y manos echarme, pedí que llamara a Policía y que me diera su nombre, a lo que se negó.
    Al fín conseguimos nos deje subir, y mientras estábamos arriba …cerró la parte de abajo y no pudimos verla, eran las 17, 15h cuando bajamos y cerraban a las 17,30h.

    Impresentable, maleducado, agresivo y déspota, lo peor para atender a visitantes…
    que hemos pagado por ello, un timo descarado.

    Responder
  • 10 octubre, 2016 en 11:11
    Permalink

    La Torre de Belem preciosa, así como su entorno.
    Estuvimos allí el pasado sábado 8-10-16 y el guarda que dá paso a la subida interior de la Torre, después de que había carteles que informaban que la última subida era a las 17,00h y habiendo una cola de 150 personas esperando desde las 16,15h ( tres cuartos de hora a pleno sol) sale y dice que no entra mas nadie, que si entrábamos no se podría ir a su hora.
    Nos indignamos, personalmente subí hasta el punto de control y me negué a marchar después de la espera, este “señor”, me empujó, me agredió forcejeando conmigo e intentó con su cuerpo y manos echarme, pedí que llamara a Policía y que me diera su nombre, a lo que se negó.
    Al fín conseguimos nos deje subir, y mientras estábamos arriba …cerró la parte de abajo y no pudimos verla, eran las 17, 15h cuando bajamos y cerraban a las 17,30h.

    Impresentable, maleducado, agresivo y déspota, lo peor para atender a visitantes…
    que hemos pagado por ello, un timo descarado.

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